paisaje humedal

Uno de los principales aportes que hace el Plan de Desarrollo Distrital “Un Nuevo Contrato Social y Ambiental para la Bogotá del siglo XXI”, es devolver el carácter de “principal” que había perdido en el último cuatrienio, en esta ocasión la Estructura Ecológica Principal se convierte en eje de superior jerarquía para la ordenación del territorio.
 
Otro aspecto que se incluye en el Plan es la crisis climática, en general, esto implica el reconocimiento de una situación de tal gravedad que estamos cerca al punto de no retorno frente al cambio climático, a la extinción masiva de especies, donde se pone en riesgo la existencia misma de las sociedades humanas. No en vano, uno de los propósitos de este Plan es “cambiar nuestros hábitos para reverdecer a Bogotá y adaptarnos y mitigar la crisis climática”, con una serie de programas y metas se busca hacer una ciudad más sostenible ambientalmente, esto sin desconocer que los cambios asociados a la crisis pueden ser más rápidos que las medidas que estamos adoptando para enfrentarlos.
 
Durante varios años, el Concejal Celio Nieves Herrera ha apoyado la defensa del arbolado como una medida fundamental para la adaptación y mitigación de la crisis climática, además de los múltiples beneficios que traen a las ciudades, entre ellos, el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes. Por ello una de las metas trazadoras del Plan consiste en “plantar 802.000 individuos vegetales en área urbana y rural”, aunque es una meta que no establece el número de siembras tanto en la zona urbana como la rural, y no discrimina si son árboles arbustos y/o herbáceas, se considera primordial para el cumplimiento del Acuerdo 757 de 2019 “Estrategia Bogotá + Verde 2030” que promueve la siembra y mantenimiento de más de un millón de árboles en el próximo decenio. En este sentido, se espera que buena parte de las nuevas siembras de árboles (adicional al número de replantes) se efectúen en el suroccidente bogotano, como una medida que mejore la oferta de servicios ambientales en una de las áreas más deficitarias en cuanto a arbolado y espacio público.
 
Uno de los aspectos que sobresalen en el Plan de Desarrollo es la incorporación del Plan de Manejo Ambiental (PMA) de la Reserva Thomas Van der Hammen con una asignación de recursos de 53.889 millones de pesos. Dicho PMA hace parte de las metas trazadoras, los proyectos vinculados a la Estructura Ecológica Principal y los programas sectoriales, cabe mencionar que el saneamiento predial de la reserva y el inicio de acciones de restauración ecológica ha sido una de las banderas en la gestión del H.C. Celio Nieves Herrera, por lo que se considera un gran avance que inicia su consolidación definitiva.
 
Indudablemente, el Plan de Desarrollo garantiza que no se continuará con el proyecto del “Sendero de Las Mariposas” que resultaba funesto para la conservación de los Cerros Orientales de nuestra ciudad como lo mencionó en múltiples ocasiones el Concejal Nieves Herrera, quien además, solicitó que los recursos destinados anteriormente para este proyecto se invirtieran en la restauración de la Reserva Van der Hammen. Este Plan, como parte de sus metas trazadoras, inicia los proyectos formulados desde 2015 en el Plan de Manejo Ambiental de la franja de adecuación de los cerros, involucra participación ciudadana para la formulación de los senderos y pone en marcha la zona de uso público, sin detrimento de sus valores ambientales.
 
Se evidencian grandes diferencias respecto a las acciones implementadas en los últimos cuatro años en los humedales tendientes a su endurecimiento con infraestructura de concreto, pues en este caso, se busca la renaturalización, se incluyen criterios de ecosostenibilidad, el respeto por la biodiversidad, manejo y restauración ecológica participativa que garantiza su sostenibilidad, puntos que siempre ha defendido el Concejal Celio Nieves Herrera. Se resalta la recuperación del caudal ecológico para algunos de los humedales, es decir, el volumen de agua en cantidad y calidad necesaria para conservar sus valores ecológicos. Uno de los programas recurrentes durante cada administración distrital es la implementación de acciones para la administración y manejo de los humedales, pero lo que se evidenciado es que estos procesos no siempre tienen continuidad, es decir, que por temas contractuales los humedales quedan desatendidos por algunos meses durante los años y esto se traduce en deterioro de estos, se recomienda que las actividades de administración sean continuas. Infortunadamente, no se incluyó la solicitud de saneamiento predial de los humedales, esto implica que algunos de ellos sigan sufriendo fuertes presiones y degradación en sus Zonas de Manejo y Preservación Ambiental - ZMPA.  
 
El Plan de Desarrollo Distrital contiene acciones para la recuperación de Cerro Seco. En las metas sectoriales se mencionan “más de” 153 hectáreas con dichas estrategias, pero adicionalmente se incorporan el “parque ecológico distrital de montaña Entrenubes, Cuchilla del Gavilán, zona rural de Usme, Ciudad Bolívar y Cerro Seco”. Teniendo en cuenta que tan solo Cerro Seco cuenta con un área de más de 148,14 hectáreas y, está inmerso en una franja de vegetación subxerofítica, de la cual tan solo se conservan algunos pequeños enclaves en la Sabana, esta meta es baja, por lo que se espera que otras metas sectoriales enfocadas en la restauración, rehabilitación o recuperación de nuevas hectáreas degradadas en la Estructura Ecológico involucren a Cerro Seco. Por lo tanto, el Concejal Nieves Herrera afirma que la declaratoria como área protegida del orden distrital del “Parque Ecológico de Montaña Cerro Seco” debe ser una de las prioridades en el nuevo proceso de revisión ordinaria del Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá.
 
Respecto al Río Bogotá, el Plan de Desarrollo debe actuar de conformidad con el cumplimiento de la sentencia y el POMCA (Plan de Manejo y Ordenamiento de la Cuenca), en este caso, involucra el borde del río como un componente de la Estructura Ecológica Principal donde se pretende “garantizar la preservación y saneamiento ambiental del río y su corredor ecológico que incluye su cauce, su ronda y su ZMPA”. Otro aspecto que se debe mencionar es la priorización de acciones que permitan recuperar las condiciones ambientales del cauce del Río Tunjuelo, con la ejecución del Parque Ecológico se busca recuperar un cauce que ha sido intervenido por más de 50 años con minería a gran escala.
 
Respecto al Sector Hábitat, una de las solicitudes más reiterativas del H.C. Celio Nieves Herrera es el cierre definitivo del Relleno Sanitario Doña Juana, teniendo en cuenta que se trata de una tecnología obsoleta que trae consigo impactos negativos de consideración para las comunidades localizadas en su área de influencia en las localidades de Ciudad Bolívar, Usme y Tunjuelito. Además, ha solicitado reiterativamente la necesidad de promover la implementación de tecnologías más eficientes y menos contaminantes para la disposición final de los residuos sólidos producidos por los bogotanos. No obstante, en el Plan de Desarrollo, sin mencionar “cierre definitivo”, se afirma que se evitará su ampliación física y la prolongación de su vida útil en el modelo de enterramiento actual.
 
Como parte de las metas se da un paso importante al “Formular e implementar 2 proyectos piloto de aprovechamiento de tratamiento de residuos con fines de valorización energética” de los residuos no aprovechables, se espera que finalmente estas acciones conlleven al cambio tecnológico para el tratamiento y disposición final de la totalidad de los residuos producidos en Bogotá en un plazo no muy lejano. Otro aspecto sobresaliente son las facultades que se brindan a la UAESP pues tal y como ese se establece en el Plan “formulará, diseñará y adoptará el Modelo de Administración del RSDJ, mediante el que podrá dirigir, coordinar, contratar la prestación del servicio a través de terceros o prestarlo directamente”.
 
De la misma forma, se incluyó una meta estratégica que da continuidad a la implementación progresiva de energía fotovoltaica en el sistema de alumbrado público, como respaldo a las fuentes primarias existentes en la ciudad. De esta forma se da cumplimiento al Acuerdo 655 de 2016 “Por el cual se establece el uso de Fuentes No Convencionales de Energía – FNCE – en el Distrito Capital” de iniciativa del Concejal Celio Nieves Herrera. Es así como se da un paso más para la eficiencia energética de la ciudad, este tipo de energía ayuda a reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) contribuyendo a la disminución del calentamiento global, además reducen la vulnerabilidad al cambio climático teniendo en cuenta que la mayor parte de energía empleada en la ciudad provienen de fuentes convencionales como las hidroeléctricas que depende de las complejas variables climatológicas.
 
A partir de este momento se escribe una nueva ruta que guía las acciones para que Bogotá recupere y proteja uno de sus valores más importantes, la Estructura Ecológica Principal, y con ella logre el mejoramiento de la calidad de vida de sus ciudadanos, para que sea cada vez más justa y equitativa, sobre todo con los habitantes del sur occidente.